He mirado la última entrada del blog y casi me da vergüenza aparecer por aquí. Es increible lo rápido que pasa el tiempo, pero hace dos años de la última intervención. Si estás leyendo esto es porque tienes algún interés en lo que cuento, así que no puedo faltarte al respeto y no te mentiré, no creo que pueda postear a menudo, pero te aseguro que lo intentaré. Permíteme explicarte en que he estado perdido.
En este tiempo han ocurrido una enormidad de cosas, tanto en lo personal, como en lo profesional, no he tenido tiempo de aburrirme. La tendencia que se había iniciado con los proyectos de Grupo Dico, continuando con los de Ylos, en los que me encargué de labores de marketing y comunicación, la dinamización de las webs, se concretó en el último proyecto en el que he estado encargándome fundamentalmente de tareas de marketing. Aunque eso no quita para que en el día a día haya que hacer de todo, incluso contando con equipos de gente muy maja, hay que seguir programando, gestionando servidores y peleando con los proveedores externos. Ya sabes de que va esto.
Lo más notable que ha ocurrido durante este tiempo es la evolución de las redes sociales, de los dispositivos móviles y del outsourcing.
Lo de las redes sociales tiene una pinta curiosa. Se hace lo mismo que hace 15 años con los foros, listas de correo y webs personales, pero centralizando todo alrededor de un sitio. Es curioso como la conjunción de estos servicios bajo un mismo paraguas, ha servido para que los usuarios se suelten el pelo. Creo que sencillamente se han dado las condiciones, para que lo que lo que hacíamos algunos usuarios desde hace varios lustros, llegué a una base más amplia.
Gente más joven, con ganas de compartir experiencias y de hacerse ver, son el motor de sitios como Facebook o Myspace. Y esa es la diferencia principal que encuentro con las "redes" de hace unos años, creo que tiene más importancia el componente exhibicionista y de estar porque debe estarse, que el colaborativo y participativo.
Desde el punto de vista del marketing es un colectivo muy interesante, sobre todo para las marcas de consumo y cualquiera que pretenda hacerse un lugar en el universo consumista. Son el público ideal. Desde un punto de vista de utilidad, lo cierto es que estos sitios están a rebosar de... No tengo ni idea. Pero sin duda es un grupo del que seguiremos hablando mucho.
La parte, no ya buena, sino genial, es que estoy disfrutando como un enano de como estas gigantescas redes están influyendo en la evolución de Internet y del mundo en general. Entre cientos de millones de usuarios aunque el porcentaje de los que tienen algo interesante que ofrecer pudiera ser muy pequeño, son cifras que marean. Y si eso lo aplicamos al desarrollo web, nos lleva a una auténtica Edad de Oro, que no tiene visos de acabar.
Millones de jóvenes desarrolladores, con un grado de especialización que los más bregados en esta materia no podemos ni soñar, reinventan pequeñas cosas día sí y día también. De vez en cuando aparecen cosas geniales, casi nunca originales, pero que ofrecen un enfoque fresco e interesante de algo que parecía más que trillado, pero que hace las cosas un poquito mejor. Imagina si está capacidad de creación alcanzase todos los ámbitos de la creación y del conocimiento. La evolución que tendríamos en muy pocos años sería inimaginable. Y ocurrirá. A diferentes ritmos, con más o menos intensidad, pero ten seguro que veremos esos cambios en los próximos 5 años y una autentica explosión del conocimiento que me atrevo a pronosticar para en una decada.
Para alguien que tiene una creatividad limitada, pero con una visión bastante clara de como deben ser las cosas, ver como van evolucionando las aplicaciones, los dispositivos y como se hace uso de ellos, es una experiencia apasionante. Aunque también en esto todavía nos queda mucho por ver.
No veo ningún generador de aplicaciones como los que idee a principios de los 90. No encuentro sistemas que intercambien información para cosas útiles, para lo que los usuarios y las empresas hacen en su día a día. Las redes sociales están enrocadas en un modelo que aún tiene mucho recorrido y que definí en un proyecto llamado e-ciudadanos hace 10 años. La comunicación deberá ser más profesional y más accesible. No creo en el amateurismo en la información, solo los sitios que ofrecen calidad, tienen alguna posibilidad. El ruido quedará enterrado por la información de calidad. Los sitios y las empresas que no entiendan esto, solo les quedará pagar cada día más dinero a Google para aparecer en los resultados.
Y así podría seguir con decenas de proyectos que quedaron en el cajón, pero que deben permanecer allí, porque ahora toca centrarse en aquellos que tienen posibilidades de construirse con pocos recursos y de conseguir fuentes de ingreso en breve plazo. Aunque seguro que esto también te suena ¿no?
Luego sigo con lo de los móviles y el outsourcing.
Y gracias por darte una vuelta por aquí.
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