#internet
Temas transversales agrupados alrededor de una misma idea.
Temas transversales agrupados alrededor de una misma idea.
El impacto de Internet, de las redes sociales, en nuestras vidas y comportamiento, está siendo más profundo de lo que parece. Aunque algunos efectos, sobre todo entre los más jóvenes, ya son claramente apreciables. Mientras que la cibercrastinación nos afecta a todos por igual.
Hoy comentaba con un viejo amigo, ¿verdad Manuel? como cambiará el mundo cuando un cabrero keniata pueda estudiar en el MIT mediante su smartphone. Un tema apasionante.
Recuerdo un animado debate con Rodolfo Carpintier en la que se lamentaba del funcionamiento de algún ecosistema de Google. Parece que es el digno sucesor de Microsoft y que se están ganando a pulso la mención a empresa la empresa menos amable. Sus maniobras con el tratamiento de los datos de los usuarios y la forma en que están intentando adquirir una posición dominante, en demasiados sectores, les convertirán en el malo de la película, inevitablemente. Imagino que no es algo que les quite el sueño, pero que tal vez deberían considerar, dado lo sucedido con otros que estaban en la cima como IBM, y que probablemente se está repitiendo con el declive de Microsoft. El sector tecnológico no es como otros más tradiconales. ¿No?
Son días de fiesta, las obligaciones cambian y las costumbres se relajan. Tienes oportunidad de pasar más tiempo con la familia, viajar, leer, ir al cine, ver la tele o gandulear como te apetezca. De vez en cuando me he preguntado como sería nuestro ocio, el trabajo, sin Internet, como sería la vida sin alguna de las comodidades como el teléfono o sin la red sanitaria que nos protege. La conclusión es que sería casi imposible.
Esto es una historia de ficción, pero primero debo aclarar que estoy plenamente de acuerdo con los derechos de autor, la propiedad intelectual y cualquier cosa que permita a los individuos ganarse la vida en igualdad de condiciones. También en que cada uno pueda vender sus creaciones como le parezca oportuno, solo faltaría.
Me gusta la integración de lo físico en Internet. Creo que la mayor parte de los negocios pueden plasmar su realidad en su propio mundo virtual, en las redes sociales o como sea adecuado en cada caso. Atwendo.com,una plataforma de boutiques reales en Internet, es un buen ejemplo de esta integración.
Hoy comentaba un post de Pedro J. Canut, en el que comenta el Plan de Digitalización y Consulta en Red de Archivos Nacionales.